Que broma tan seria le echó este Gobierno revolucionario a la producción venezolana, ejemplo de ello es lo ocurrido con el Grupo San Simón en el Zulia. En abril de 2012 se ordenó la militarización y posterior expropiación de este consorcio agroalimentario zuliano San Simón. La Guardia Nacional, por orden del Ministerio de Tierras, intervino las cuatro plantas de la compañía que producían leche, jugos, carne, pasta y aceite de palma. Recientemente uno de sus trabajadores me reveló que a este grupo solo le quedaba un mes de vida financiera. Así es, decía preocupado este trabajador: “Lo que tardo 19 años en desarrollarse, esta revolución, en tan solo un año, lo llevó a la quiebra, solo queda dinero para pagar un mes de nómina”.
